¡Sí se puede! UN TESTIMONIO DE VIDA; ANTONIETA LUCÍA SÁNCHEZ
Sus ganas de vivir hicieron que enfrentara con entereza la esclerosis múltiple
Domingo, 18 de Abril de 2010
Todo comenzó a sus 34 años, el 17 de julio del año 2004. Los primeros síntomas surgieron como migraña, mareos y cansancio.
Antonieta Lucía ni se imaginaba que su enfermedad fuera muy grave, ni que luego del diagnóstico se convirtiera para ella en todo un viacrucis, pues luego de innumerables estudios, un día supo que padecía esclerosis múltiple.
Fueron días de angustia indescriptible, de tomar conciencia, de investigar a qué se tenía que enfrentar a partir de entonces.
Tras ir a las consultas con varios médicos de la ciudad, su salud se deterioró gradualmente; de la primera semana en la que caminaba por su propio pie, a la segunda, donde el cansancio se empezó a apoderar de su cuerpo y la tercera donde tuvo que apoyarse en su esposo para caminar, y finalmente en la cuarta semana fue necesario entrar al hospital amarrada en una silla de ruedas para no caerse.
Los días subsecuentes fueron de llanto y pocas ganas de vivir. Tuvo que enfrentar la lástima de las personas que la veían entrar al IMSS en un estado verdaderamente lastimoso.
Su cuerpo ya no era capaz de sostener el peso de la cabeza, pues la enfermedad afecta al sistema nervioso central, pero seguía consciente y poco a poco le dolía, pero fue aceptando la parálisis de todo el lado derecho de su cuerpo, inmóvil totalmente, pero con las ganas de salir adelante y el amor de su familia.
`No sé qué tienes, es como si anduviéramos en un avión dando vueltas y vueltas y no encontramos la respuesta.` Esta frase la recuerda Antonieta Lucía, pues conforme pasaba el tiempo, su mayor preocupación era no dejar a sus hijos sin madre.
UNA LUZ EN EL CAMINO
El 20 de octubre Antonieta y su esposo José de la Peña Padilla se llevaron una gran sorpresa, después de haberla ayudado para llevarla al baño y asistirla en todo para desplazarse a cualquier lugar y de estar amarrada a los sillones para que no se cayera, Antonieta hizo el esfuerzo por levantarse de la cama y con el sufrimiento plasmado en el rostro lo logró, pudo caminar sola hasta el baño y regresar sin ayuda de su esposo, quien la recibió con un abrazo al ver su avance, aun sin llevar tratamiento y sin tener un diagnóstico preciso de la enfermedad.
Acudió con un neurólogo especialista, y con tan sólo verla torpemente caminar, le dijo: `Tienes una enfermedad muy fastidiosa, se llama esclerosis múltiple, de la cual no te vas a aliviar totalmente, pero vas a llevar una vida estable siguiendo el tratamiento al pie de la letra.
Finalmente fue enviada a hacerse una resonancia magnética con el doctor Ulloa, en la Clínica La Concepción, el 1 de noviembre.
Ni su esposo ni ella tenían un trabajo y forzosamente necesitaban del IMSS para atender a Antonieta. Con esfuerzo económico decidieron internarla en una clínica privada, el Centro de Ginecología.
INICIA EL TRATAMIENTO
Una vez en manos del doctor Ulloa y tomar los medicamentos de una manera correcta, con esteroides y cortisona, cambió el ánimo de Antonieta, pudo caminar y valerse por sí misma, aun teniendo recaídas, pero ya con un poco más de control.
Lo que más valoró Antonieta en sus días de dolor, fue el apoyo incondicional de su familia: su madre Elsa Sánchez, su hermano Juan Eduardo (+), su esposo José de la Peña y sus tres hijos Jesús Eduardo, Gerardo y José Roberto, quienes nunca olvidaron los detalles y las palabras de aliento. Le llevaban flores para animarla.
Después de un tiempo un amigo ofreció trabajo a su esposo en una combi de la ruta Ramos, donde José de la Peña aceptó ganar el salario mínimo, siempre y cuando pudiera recibir los beneficios del Seguro Social, para sacar adelante a su amada esposa.
Aunado al dolor de su enfermedad, Antonieta tuvo que enfrentar la muerte de su hermano, quien sufrió un accidente automovilístico, hecho que devastó a la familia.
EL DOLOR DE UNA MADRE
Con lágrimas y el dolor de madre, Elisa Sánchez Martínez relata lo que tuvo que pasar al lado de su hija en el desarrollo de su enfermedad y sobre todo el deber de alentarla, pues ella no soportaría perder a otro hijo. `Yo prefiero pensar que mi hijo está trabajando en Estados Unidos, pues era su deseo antes de morir.`
`La enfermedad ya se puede atender en el IMS, yo sé que es muy difícil tener las ganas de vivir, después de saber que padeces esclerosis múltiple, pero si tu familia te apoya y aguantas el dolor de los medicamentos recetados, se puede seguir adelante`, comenta Antonieta Lucía.
Una dolorosa historia
17 de julio de 2004, la vida de Antonieta dio un giro total al enfermarse.
1 de noviembre de 2004, le diagnosticaron esclerosis múltiple.
2 de noviembre de 2004 fue internada, y con el tratamiento tuvo un avance favorable en la enfermedad.
Agosto de 2005, operaron a su hijo menor Jesús Eduardo.
18 de diciembre de 2005, muere su hermano Juan Eduardo Salinas en un accidente automovilístico.
Mayo de 2006, recibe la noticia que una tía muy apegada a ella muere.
Junio de 2006, operan nuevamente a su hijo menor.
Enero de 2007, le detectan un tumor maligno en la glándula tiroidea.
Junio de 2007, operación a Antonieta en Monterrey, le quitan el tumor.
Octubre de 2009, recaída de la esclerosis múltiple que le afectó el ojo derecho con una neuritis óptica que causaba un dolor inexplicable, pero no se realizó operación y mejoró con medicamentos.
El destino marcó la vida de Antonieta, pero gracias al sufrimiento, su espíritu se fortaleció, lo único que tenía decidido era no darse jamás por vencida y superar los episodios duros como la muerte de su único hermano, la muerte de su tía, las operaciones de su hijo y su difícil operación de un tumor en la garganta. Ahora la enfermedad de Antonieta está controlada y al volver la vista hacia el pasado, toma lo positivo de su enfermedad.
¿Qué es la esclerosis múltiple?
La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central que afecta al cerebro, tronco del encéfalo y a la médula espinal. La mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas, resulta dañada y entonces la habilidad de los nervios para conducir las órdenes del cerebro se ve interrumpida.
Aunque el primer caso diagnosticado data del año 1849, los científicos desconocen aún hoy al cien por cien la causa de este trastorno, aunque sospechan que se trata de un problema multifactorial. La mayoría de los investigadores cree que la esclerosis es una enfermedad autoinmune, en la que el organismo lanza un ataque defensivo contra sus propios tejidos, concretamente la mielina. Por este motivo, no se descarta que esos ataques del sistema inmunológico estén vinculados con un elemento ambiental de origen desconocido, quizás un virus. Probablemente una cierta predisposición genética en combinación con algún agente exterior condicione la respuesta inmunológica capaz de poner en marcha el proceso.
Síntomas
No hay ningún síntoma típico de la esclerosis que ayude en el diagnóstico inicial. Incluso es habitual que el primer episodio pase desapercibido por la vaguedad de las molestias, sin que el sujeto consulte con su médico. A menudo, las primeras manifestaciones se presentan como problemas de la visión, bien en forma de visión borrosa, doble o pérdida de visión.
La mayoría de los pacientes experimenta además sensaciones anormales como hormigueo, entumecimiento y picazón; pérdida de fuerza en los brazos o piernas, y trastornos del equilibrio o de la coordinación. También son frecuentes el vértigo, los problemas para orinar o defecar, los dolores inespecíficos, alteraciones del carácter...
La asociación
A raíz de la enfermedad esclerosis múltiple ya diagnosticada y con la ayuda de Vanessa de Moreira se realizó una asociación llamada Múltiple Esclerosis Tiempo de Aprender (META), la cual ha crecido de forma paulatina, y a la fecha tiene más de 100 integrantes.
Instituciones como el DIF y los Doctotes de la Risa, hacen posible que las personas que padecen alguna enfermedad terminal o controlable grave, tengan aun así una calidad de vida, ya que se les alienta a luchar día con día, con la ayuda de Dios, ante todo.
Por Sirahuén Castellanos y Cecilia Torres
Fuente: http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2010/4/18/locales-175512.asp

